POR REDACCIÓN:
La CGT nacional -estrenando conducción- quedó conforme con la protesta callejera contra la reforma laboral en la Plaza de Mayo. Sobre todo porque transcurrió sin incidentes, pese a los temores de que se produjeran hechos de violencia, y a la noticia que fue festejada por los dirigentes como un gol de Lionel Messi en el Mundial: el oficialismo debió postergar hasta febrero el debate del proyecto oficial en el Senado.
El calor abrazador apuró el trámite y el acto comenzó un minuto antes de las 15, el horario en el que había sido convocado. La movilización comenzó desde el mediodía y lució masiva con un aporte fundamental de los sindicatos de la CGT que respondieron a la convocatoria de su conducción.
Las columnas de los principales sindicatos que integran la mesa chica como UPCN, UOCRA, el Seguro, Camioneros, FATSA ocuparon el centro de la plaza luego de ingresar algunos por la Avenida de Mayo y otros por la Diagonal Sur. Otros como La Fraternidad, La Bancaria, Aceiteros, el SiPreBA, Comercio, la UEJN y decenas de otros gremios completaron el cuadro de una plaza llena, aunque no colmada como en otras oportunidades como las movilizaciones universitarias o las del colectivo LGTBI+.
La movilización, con apenas una semana de preparación, logró canalizar la bronca de alrededor de 150 mil manifestantes que mostraron la predisposición a la lucha contra esta reforma laboral que anida en la base de los trabajadores.
Por la Avenida de Mayo también ingresaron las organizaciones sociales agrupadas en la UTEP y por Diagonal Norte lo hicieron las CTA y, más atrás, los sindicatos agrupados en el Sindicalismo Combativo que conformaron una columna propia detrás de una bandera que reclamó “un paro nacional y un plan de lucha”. Allí también estuvieron las organizaciones que integran el Frente de Lucha Piquetero.
Es que el proyecto de ley que discute el Senado incluye la virtual suspensión de la ultraactividad, altera el orden de prelación de los convenios dando supremacía a aquellos acuerdos que emanen de una empresa o región y profundiza la regimentación de la actividad sindical y el derecho a huelga.
Esos puntos golpean en la médula de la CGT en tanto su razón de ser se fundamenta precisamente en su capacidad de representar colectivamente a la clase trabajadora. Pero, además, si bien el gobierno habilitó la posibilidad de acordar en paritarias el pago de cuotas solidarias, sorprendió con la derogación de la obligación de las empresas de oficiar como agentes de retención de las cuotas sindicales de los trabajadores afiliados.
Pero la reforma, además, apunta contra derechos elementales de los trabajadores de la Argentina. Buscarán ampliar la jornada laboral, pulverizar las indemnizaciones y cargarlas a los fondos de la seguridad social y, entre otros puntos, habilitar el salario por productividad.
Por eso la movilización abrió un nuevo canal de lucha que la CGT buscará administrar con un alcance que todavía no se conoce. Con todo, los discursos de los tres oradores que estaban pautados, los triunviros Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo, pusieron sobre la mesa la posibilidad de un nuevo paro general de actividades luego del último realizado el 10 de abril de 2025.
En Mendoza tuvo un importante acatamiento la convocatoria de las centrales obreras; al igual que Buenos Aires, la CGT y las CTA se unieron en Mendoza contra la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei y que está muy avanzada en el Congreso de la Nación. La concentración fue a las 15 en la Legislatura y después se movilizaron por las calles céntricas de la Ciudad. Los motivos de la movilización son para las centrales sindicales que: «las indenmizaciones serán más bajas, ya que no incluyen el cálculo de aguinaldo, bonos y adicionales, los despidos de trabajadores no lo pagan los empleadores sino con fondos de la seguridad social, las horas extra no se pagarán sino que se pasan como horas normales, el banco de horas permite jornadas de hasta 12 horas».
Integrantes de la CGT y del gremio de Camioneros lideraron la movilización, seguidos por las columnas sindicales, con una destacada participación de los trabajadores estatales como el SUTE, Fadiunc, Petroleros y varios gremios. También participaron organizaciones estudiantiles, de jubilados y grupos ambientalistas.