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Repitiendo Fracasos

Reflexión sobre el consumo problemático de bebidas alcohólicas

Soluciones fáciles para problemas complejos pareciera ser está la fórmula que pretende aplicar el Gobierno de Mendoza ante el crecimiento de los siniestros viales protagonizados por personas intoxicadas por ingesta de bebidas alcohólicas.

De un lado la demagogia punitiva, que viene promoviendo el mismo gobierno, sale a proponer tolerancia cero alcohol en sangre para los que conducen un vehículo, como si los siniestros señalados, hubieran estado protagonizados por personas con consumos menores de bebidas alcohólicas.

Del otro lado, el gobierno, que en boca del propio gobernador, sale a manifestar públicamente, la necesidad aumentar el monto de las multas  que el estado percibe.

Ambas propuestas, de un lado y del otro, plantean que la solución o el camino está está en manos de la Policía. 

Esto es considerar el estado de intoxicación por ingesta alcohólica como un problema jurídico que debe ser resuelto en el marco de la ley. Ese erróneo encuadramiento, es que que hace que muchos sugieren la detención de la persona que conduce en estado de ebriedad… como si un calabozo de comisaría fuera el ámbito apropiado para un tratamiento de desintocicación.

Obviamente no comparto esa posición puesto que considero que cualquier tipo de consumo problemático, en principio, constituye un problema sanitario, por lo tanto, criminalizar los comportamientos no saludables, no me aparece el camino a la solución de los mismos.

El aumento del consumo problemático de bebidas alcohólicas, constituye un problema sanitario y psicosocial multicausal, pretender corregir o eliminar ese problema con multas o prohibiciones nos lleva indefectiblemente al camino muerto por el que se viene tratando de resolver el problema de otro tipo de consumos problemáticos.

No está, ni puede estar en la Policía de Mendoza, la única alternativa de solución a un problema sanitario y psicosocial, de ninguna manera esto quiere decir que la policía debe dejar de hacer controles de alcoholemia, pero tampoco podemos depositar nuestras esperanzas en que esta sola acción corregirá el problema futuro.

Resulta imprescindible, si en verdad queremos encaminarnos a la solución de este problema, cambiar el paradigma de análisis del mismo. Este cambio de paradigma debiera dar como resultado un abordaje interagencial y multidisciplinario de un problema que llevará años resolver.

En este sentido deben trabajar de manera conjunta la Dirección de Prevención de Adicciones, Dirección de Salud Mental, la Subdirección de Control de Eventos y Locales de Esparcimiento, las diferentes agencias de Seguridad Vial, con la activa participación de todos los actores sociales involucrados en el tema.

Alguien sabe qué destino se le está dando a los alcoholímetros que la ley de diversión nocturna exige que cada local dedicado a esta actividad debe tener?

Acaso no se puede hacer, con operadores de Juventud, un programa que usando esos alcoholímetros que ya tienen los locales de diversión nocturna, enseñen a los jóvenes el proceso de metabolización de bebidas en sus cuerpos?

Acaso, no se puede hacer que, antes de devolver una licencia retenida por consumo de bebidas alcohólicas, el infractor deba someterse a un diagnóstico y, de ser necesario, un tratamiento psiquiátrico para el manejo de consumos problemáticos?

Hoy, la ley permite la evaluación psiquiátrica previo a la devolución de la licencia de conducir retenida. Cuántas se han revocado por problemas de adicciones?

Se le puede pedir a un empresario de diversión nocturna que, en ejercicio de su responsabilidad social empresaria, invite a permanecer en el local a las personas que se encuentran intoxicadas? Si la ley los obliga a cerrar a las 6:30?

La convicción de que las multas y las prohibiciones no son el camino a la solución no es antojadiza.

Cuánto hace que está prohibido el consumo de estupefacientes, resolvimos el problema?

Avanzamos hacia la repetición de una receta que no funciona, es muy probable que tengamos el mismo éxito (?). 

Alejandro Gil
Ex Subsecretario de
Relaciones con la Comunidad
Ministerio de Seguridad