POR REDACCIÓN:
Guatemala un pequeño país caribeño, nos enseña de luchas y de sueños.
En Guatemala los movimientos indígenas y campesinos son el actor social más importante del país, porque representan más del 44% de la población (Maya, Xinka, Garífuna) y son los que sostienen la lucha por la tierra.
Guatemala es uno de los países con más desigualdad de tierra en América. El 2% de los finqueros tiene el 65% de la tierra cultivable. Los pueblos indígenas fueron los más golpeados por la guerra civil (1960-1996). Sus movimientos son la defensa contra el despojo histórico.Sin ellos no se entiende la democracia guatemalteca. Frenaron varias veces intentos de golpe y corrupción. Militan, entre otros temas:
a) Defensa de la tierra y el territorio:
Es su lucha central. Ocupaciones pacíficas, procesos legales para recuperar tierras ancestrales y oposición a la venta de tierras comunales. Organizaciones clave: CUC (Comité de Unidad Campesina), CODECA, CCDA.
b) Defensa contra megaproyectos:
Son la primera línea contra minas a cielo abierto, hidroeléctricas y monocultivos de palma africana que contaminan ríos y desplazan comunidades. Hacen Consultas Comunitarias (avaladas por el Convenio 169 de la OIT) donde las comunidades votan NO a la mina.
c) Agricultura y soberanía alimentaria:
Promueven la agricultura ancestral maya, semillas nativas sin transgénicos, mercados campesinos agroecológicos. Es una forma de resistencia económica.
d) Política y justicia:
Exigen un Estado Plurinacional, educación bilingüe, justicia por el genocidio. Fueron clave en las manifestaciones de 2015 que sacaron al presidente Otto Pérez Molina y en las de 2023 para defender las elecciones de Arévalo.
e) Organización comunitaria:
Trabajan con asambleas, alcaldías indígenas, radios comunitarias y redes de mujeres mayas. Mucho de su poder no es en la capital, es en lo local.En resumen: No son solo un movimiento de protesta. Son un proyecto de país alternativo. Mientras el modelo oficial apuesta por agroexportación y minería, ellos proponen tierra comunal, agua como bien sagrado y autonomía.
